En octubre me acosté (otra vez) con el vatillo que siempre ha sido y será mi amor platónico desde preparatoria; mi primer amor. Después de ese encuentro, en noviembre, conocí a mi prometido, en un concierto en Houston (esa historia viene después, ahora me centraré en el platónico). En enero me lo topé en una fiesta y nos pusimos a platicar como nunca lo habíamos hecho. Después de unas cuantas confesiones lo vi llorar por un amigo que se le murió, le profesé mi persistente amor que se ha mantenido desde que lo conocí y me volteó a ver con cara de ¿y ahora qué hago? Y me abrazó muy fuerte con la intención de decirme con sus brazos "no vamos a estar juntos nunca, pero no te preocupes, vas a estar bien". Le mencioné que me casaría, pero su cara reflejó incredulidad instantánea al ver que yo no presentaba ningún anillo de compromiso, inclusive hasta bromeó con un cinismo déspota diciéndome "ay si, con quién?", pero su hermano lo calló con una simple frase: "se nota que no te metes al facebook". Y así pasó la noche, dormimos juntos, no pasó nada entre nosotros, ni siquiera un beso. Después, en febrero lo volví a ver en otra fiesta, pero en esta ocasión lo vi acompañado de una chava que al parecer no conocía, creo que su nombre era Selene, es amiga de su hermano creo yo. Le noté lo celoso que se puso cuando su amigo me sacó a bailar, porque yo no tenía ni 30 segundos bailando con su amigo cuando derrepente llegó él y me tomó de la mano, quedándose él como mi pareja de baile y no su amigo. Después de varios pares de cervezas y uno que otro shot de tequila me fui a su casa con su hermano y otras amigas y me quedé a dormir ahí, pero él no durmió ahí (no se preocupen, soy fiel, no pasó nada). Ese día de la fiesta fue la última vez que lo vi y me dio las llaves de su casa y me gritó "nomás en ti confío, Lucha!". La verdad es que no sé ni cómo llegamos, ni quien abrió ni nada, solo sé que el día siguiente no pude dejar de vomitar.
Desde febrero que no tuve noticias de él, hasta la semana pasada. Uno de sus amigos, quien es primo mío cumplió años e hizo una mini-peda en su casa. Mi hermana obviamente estaba en primera fila; él, como tuvo días libres o era puente, algo así, pues también aprovechó y fue a festejarlo. Resulta que mi hermana me comenta: "oye, fui a la fiesta de _____ y ahí estaba ÉL, me preguntó por ti, que dónde estabas, que si era cierto que te ibas a casar, que quién era el chavo, que estabas bien loca, que te valía madres todo y que por eso te amaba" todo eso lo dijo en frente de su novia, de todos modos yo tengo derecho de antigüedad.
Y ahora de vez en cuando me pongo a pensar en él, en las cosas que vivimos, la manera en que él las rememora y me las menciona, el sentido que hemos tomado cada quien. Quién diría que me iba a casar antes de lo pensado y que él no puede encontrar a nadie.